Actualidad Redacción I24 07 de septiembre de 2026

Chile y una nueva ruta marítima a Malvinas que genera tensión con Argentina

Una nueva ruta marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino vuelve a generar tensión entre Argentina y Chile en torno a la cuestión Malvinas y al desarrollo de actividades hidrocarburíferas en el Atlántico Sur. Según informó Agenda Malvinas, la Corporación de Desarrollo de las Islas Malvinas habría contratado a la naviera chilena Easter Island para comenzar a operar el servicio en noviembre de 2026.

El proyecto contempla el traslado regular de distintos suministros desde la Región de Magallanes hacia las islas, entre ellos materiales de construcción, repuestos, alimentos y gas licuado. La iniciativa busca modificar el esquema logístico actual, que utiliza principalmente el puerto de Montevideo para el abastecimiento del archipiélago.

El anuncio adquiere especial relevancia en momentos en que el Gobierno argentino endureció su postura frente a las actividades hidrocarburíferas que considera ilegales en las aguas circundantes a Malvinas. En ese marco, la administración de Javier Milei impulsó medidas destinadas a alcanzar a empresas y actores que participen directa o indirectamente de operaciones de exploración y explotación de hidrocarburos sin autorización argentina.

El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, reconoció que la iniciativa podría generar un conflicto con la posición argentina y sostuvo que el cumplimiento de las restricciones regionales dependería, entre otros aspectos, de la bandera bajo la cual opere el buque. La cuestión también generó advertencias en Chile: el excomandante en jefe de la Armada chilena, Julio Leiva, señaló que la operación podría provocar problemas con Argentina y mencionó la existencia de normativa argentina que regula la navegación entre puertos continentales y las Islas Malvinas.

De concretarse la ruta en noviembre, el corredor marítimo podría convertirse en un nuevo foco de tensión diplomática y comercial entre ambos países. Mientras Argentina busca limitar el apoyo logístico a las actividades hidrocarburíferas que considera ilegales, el proyecto desde Punta Arenas abre un escenario en el que deberán definirse los alcances de las normas argentinas, los compromisos regionales y las decisiones de las empresas y autoridades chilenas involucradas.