Economía Redacción I24 03 de septiembre de 2026

El petróleo volvió a subir y superó los US$95 por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán

El precio internacional del petróleo volvió a subir este jueves por cuarto día consecutivo y el barril de Brent superó los US$95, en medio de la creciente tensión militar entre Estados Unidos e Irán y el temor de los mercados a nuevas restricciones en el suministro mundial de energía.

Al cierre de la jornada, el Brent se ubicó en US$95,79, mientras que el WTI, de referencia en Estados Unidos, alcanzó los US$91,67. El valor del crudo Brent no se encontraba en estos niveles desde comienzos de junio, mientras los inversores mantienen especial atención sobre la situación en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte de hidrocarburos a nivel global.

La escalada del conflicto volvió a generar preocupación por una posible reducción de la oferta energética y por sus consecuencias sobre la inflación, especialmente en Europa. En paralelo, los contratos futuros de gas europeo alcanzaron durante la semana niveles máximos desde enero de 2023, en un contexto en el que los países del continente comienzan a prepararse para el próximo invierno.

La situación internacional también genera interrogantes en Argentina por su posible impacto sobre los precios de los combustibles. Desde abril, YPF implementó un sistema denominado “buffer de precios”, al que posteriormente adhirieron otras petroleras, con el objetivo de amortiguar las variaciones bruscas del petróleo internacional. El mecanismo tomó como referencia un valor de US$95 por barril y permitió mantener relativamente estables los precios locales de las naftas y el gasoil.

El avance del crudo por encima de ese nivel vuelve a poner a prueba ese esquema, mientras el mercado sigue atento a la evolución del conflicto en Medio Oriente. La continuidad de los ataques, las eventuales nuevas sanciones contra Irán y cualquier interrupción en el tránsito por el estrecho de Ormuz podrían profundizar la presión sobre el petróleo y aumentar el riesgo de nuevos impactos sobre los precios de la energía a nivel mundial.