Nicaragua: el oficialismo reformó la Constitución, prohibió a opositores competir y extendió el mandato presidencial
La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por el oficialismo, aprobó una nueva reforma constitucional impulsada por el presidente Daniel Ortega que restringe la participación de opositores en las elecciones y extiende de seis a siete años el mandato presidencial.
La iniciativa fue aprobada por unanimidad durante una sesión especial realizada frente a la catedral de León, ubicada a unos 90 kilómetros de Managua. La reforma establece que no podrán participar de los comicios quienes hayan intervenido en la planificación o ejecución de un supuesto “golpe de Estado”, sean considerados “traidores a la patria” o hayan solicitado una “intervención militar” o “bloqueos económicos” contra Nicaragua.
Además, el nuevo texto constitucional rechaza la aplicación de leyes extraterritoriales por parte de otros Estados u organismos internacionales, una disposición que se suma al creciente enfrentamiento entre el gobierno de Ortega y distintos actores de la comunidad internacional.
Ortega y Murillo, con mayor control del poder
Daniel Ortega, de 80 años, gobierna Nicaragua junto a su esposa, Rosario Murillo, de 75, quien ocupa el cargo de copresidenta. Ambos mantienen un fuerte control sobre las instituciones del país desde el regreso de Ortega al poder en 2007.
El escenario político se profundizó tras las protestas de 2018, que dejaron más de 300 muertos según Naciones Unidas. El gobierno acusó entonces a los manifestantes de intentar un golpe de Estado respaldado por Estados Unidos y endureció la persecución contra sectores opositores.