El 44% del electorado no se identifica con La Libertad Avanza ni con el peronismo, según un estudio de la UBA
Un estudio realizado por la Diplomatura en Comunicación Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló que el 44% del electorado argentino no se identifica actualmente ni con La Libertad Avanza ni con el peronismo, un dato que plantea un escenario de fuerte disputa de cara a las próximas elecciones.
La investigación, basada en una consulta realizada en noviembre de 2025, fue analizada por Víctor Taricco, director de la Diplomatura en Comunicación Política de la UBA. Según explicó, ese 44% no representa un grupo homogéneo: incluye a votantes de terceras fuerzas, personas que optan por el voto en blanco, ciudadanos que no concurren a votar y también antiguos electores de La Libertad Avanza que hoy se encuentran desencantados con el rumbo del Gobierno.
Uno de los datos destacados es que casi la mitad de ese electorado había acompañado al oficialismo en 2023, pero actualmente no se siente representado por La Libertad Avanza y tampoco encuentra en el peronismo una alternativa.
Un electorado que prioriza los resultados
Para Taricco, este sector no necesariamente debe ser considerado moderado. Su principal característica sería el pragmatismo y una evaluación de los resultados de cada gobierno.
El especialista sostuvo que los votantes que integran este universo pueden cambiar su elección de una elección a otra si consideran que una gestión no cumplió con las expectativas generadas.
En este escenario, tanto el oficialismo como el peronismo enfrentan el desafío de ampliar sus respectivas bases electorales. Según Taricco, La Libertad Avanza concentra actualmente alrededor de un tercio de los votantes, mientras que el peronismo reúne aproximadamente a un cuarto, por lo que ninguno de los dos espacios podría alcanzar una mayoría únicamente con su núcleo duro.
El estudio también analiza una posibilidad que suele aparecer frente al desgaste de los principales espacios políticos: la aparición de una figura completamente externa al sistema.
Sin embargo, Taricco consideró que no necesariamente existe una demanda por nuevos outsiders. Según su interpretación, las expectativas están dirigidas principalmente hacia dirigentes políticos que ya tienen trayectoria y que puedan demostrar capacidad para resolver problemas concretos.
De esta manera, el desafío no estaría únicamente en encontrar un nuevo liderazgo, sino en convencer a un electorado que parece mostrar cada vez menos fidelidad partidaria.
Otro de los aspectos centrales del análisis es la manera en que este electorado responde a los mensajes políticos. Taricco habló de una especie de “austeridad emocional”, caracterizada por una menor receptividad hacia los discursos estridentes y una mayor valoración de hechos concretos.
En ese sentido, señaló que existe una diferencia entre anunciar una medida y demostrar que efectivamente fue realizada. La comunicación política, según su análisis, tendría mayores posibilidades de convencer cuando puede mostrar resultados verificables.
El fenómeno adquiere especial importancia en un escenario donde las redes sociales tienen un papel central en las campañas. La viralización de un mensaje, advirtió el especialista, no necesariamente significa que ese contenido haya logrado convencer a nuevos votantes.
El desafío hacia 2027
El estudio de la UBA deja planteado un escenario en el que millones de argentinos podrían convertirse en el principal territorio de disputa electoral entre los dos grandes espacios políticos.
Para La Libertad Avanza, el desafío será retener a quienes acompañaron al Gobierno pero hoy se muestran desencantados. Para el peronismo, en tanto, la dificultad será recuperar votantes y convencer a quienes actualmente no encuentran una alternativa dentro de ninguno de los dos polos.
De cara a 2027, la clave podría estar menos en profundizar la polarización y más en construir credibilidad, demostrar resultados y captar a un electorado que no mantiene una identificación política permanente.