Actualidad I24 23 de agosto de 2026

¿La tormenta de Santa Rosa será esta semana?

Santa Rosa de Lima fue una mística cristiana terciaria dominica. Le fue dado por nombre Isabel Flores de Oliva y nació el 20 de abril de 1586 en Lima (Perú).

A temprana edad empezó a ayunar tres veces por semana y a realizar severas penitencias en secreto. Recibió el sacramento de la confirmación de manos del futuro santo católico Toribio de Mogrovejo, quien la confirmó con el nombre de Rosa.

Debido a problemas económicos de la familia, trabajaba el día entero en el huerto y bordaba para diferentes familias de la ciudad y así ayudar al sostenimiento de su hogar.Bajo esas condiciones precarias, también veía a su alrededor otra pobreza más humillante, la de los indios.

Rosa deseaba convertirse en monja, y aunque inicialmente su padre lo prohibió, ella finalmente ingresó en la Tercera orden de Santo Domingo a imitación de su admirada santa Catalina de Siena.A partir de entonces se recluyó, prácticamente, en la ermita que ella misma construyó, con ayuda de su hermano Hernando, en un extremo del huerto de su casa. Solo salía para visitar el templo de Nuestra Señora del Rosario y atender las necesidades espirituales de los indígenas y los negros de la ciudad. También atendía a muchos enfermos que se acercaban a su casa buscando ayuda y atención, creando una especie de enfermería en su casa.

Ya cerca del final de su vida, cayó gravemente enferma. Pasó los últimos tres meses de su vida en la casa de Gonzalo de la Maza, un contador notable del gobierno virreinal, y de su esposa María de Uzategui. Murió en el sitio donde se levanta el Monasterio de Santa Rosa de Lima, el 24 de agosto de 1617 a los 31 años de tuberculosis.

La esperada Tormenta de Santa Rosa vuelve a mirar al cielo argentino

Cada año, cuando agosto llega a su tramo final, la tradicional Tormenta de Santa Rosa vuelve a ocupar un lugar en el imaginario argentino. Asociada popularmente al 30 de agosto, la fecha suele marcar un período de mayor inestabilidad, con posibilidades de lluvias, tormentas, ráfagas y cambios bruscos de temperatura. Sin embargo, los especialistas aclaran que no existe una tormenta que ocurra de manera obligatoria en una fecha determinada: se trata de una tradición vinculada a los cambios atmosféricos propios de la transición entre el invierno y la primavera. Para este 2026, los pronósticos anticipan un período de mayor inestabilidad hacia los últimos días de agosto, por lo que habrá que seguir de cerca las actualizaciones meteorológicas para saber cómo se presentará finalmente este clásico del clima argentino.