Estudiantes de una escuela de Temperley fabricaron petróleo a partir de plástico
Una inquietud de un estudiante impulsó PP Argento, un proyecto de la Escuela Técnica N.º 5 de Temperley, en la provincia de Buenos Aires, donde alumnos de Electromecánica investigan la transformación de residuos plásticos en combustibles mientras aprenden a resolver problemas a través de la experimentación y el trabajo colectivo.
Estudiantes de una escuela técnica de la localidad bonaerense de Temperley lograron transformar residuos plásticos en petróleo sintético. El proyecto, que combina la química industrial con la sustentabilidad, busca dar una respuesta práctica a dos de los grandes problemas contemporáneos: la acumulación de basura plástica y la búsqueda de alternativas energéticas.
La iniciativa se gestó en las aulas y talleres de la institución, donde los alumnos demostraron que la formación técnica no debe limitarse al ejercicio simulado en un cuaderno, sino volcarse de lleno en la resolución de problemáticas reales.
El procedimiento desarrollado por los jóvenes se basa en una técnica conocida como pirólisis. Consiste en someter a los plásticos descartados a altas temperaturas dentro de un entorno sin oxígeno.
Bajo este método, los polímeros del plástico se descomponen térmicamente y se convierten en vapores que luego son condensados, logrando separar un líquido hidrocarburífero similar al petróleo crudo.
Este combustible sintético obtenido en el laboratorio escolar puede ser utilizado posteriormente para diversos fines industriales o energéticos, cerrando el ciclo de vida del material plástico.
El proyecto no solo destaca por el logro científico de los estudiantes, sino por la filosofía pedagógica que lo respalda. Desde la institución educativa enfatizaron que el valor de la escuela técnica radica en potenciar el pensamiento crítico, la experimentación y el desarrollo de tecnologías aplicadas.