17 de agosto: se conmemora un nuevo aniversario de la muerte del general José de San Martín
Cada 17 de agosto, la Argentina recuerda al general José de San Martín, una de las figuras fundamentales de la independencia sudamericana. Murió en 1850, en Francia, a los 72 años.
Este lunes 17 de agosto se conmemora un nuevo aniversario del fallecimiento del general José de San Martín, considerado uno de los principales protagonistas de la independencia de la Argentina, Chile y Perú.
San Martín murió el 17 de agosto de 1850 en Boulogne-sur-Mer, Francia, donde había pasado los últimos años de su vida alejado de la actividad política y militar. Tenía 72 años.
Nacido en Yapeyú, actual provincia de Corrientes, el 25 de febrero de 1778, San Martín desarrolló una destacada carrera militar. Luego de regresar al Río de la Plata en 1812, se incorporó al proceso revolucionario y comenzó a diseñar una estrategia que sería decisiva para liberar a los territorios sudamericanos del dominio español.
El Cruce de los Andes
Uno de los acontecimientos más destacados de su trayectoria fue el Cruce de los Andes, realizado en 1817 al frente del Ejército de los Andes.
La campaña permitió avanzar hacia Chile, donde las fuerzas independentistas participaron de importantes victorias, entre ellas la batalla de Chacabuco. Posteriormente, San Martín continuó su campaña hacia Perú y el 28 de julio de 1821 proclamó la independencia de ese país.
Su estrategia militar quedó asociada a una visión continental de la independencia. Para San Martín, la liberación de las Provincias Unidas no podía considerarse completa mientras otros territorios de América del Sur permanecieran bajo dominio español.
Un legado que permanece
Además de su papel como militar y estratega, San Martín dejó una fuerte impronta en la construcción histórica de la Argentina y de América Latina. Su figura es recordada por su compromiso con la independencia y por su decisión de abandonar el escenario político argentino para continuar su proyecto emancipador.
Tras su muerte, sus restos permanecieron en Francia durante varias décadas. Finalmente, en 1880 fueron trasladados a la Argentina y actualmente descansan en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
Cada 17 de agosto, el país rinde homenaje al llamado Libertador de América, cuya figura continúa ocupando un lugar central en la historia y en la identidad nacional.