Jesica Cirio pidió que no usen como prueba los videos donde aparece rodeada de fajos de dólares
La exesposa de Martín Insaurralde presentó un planteo ante la Justicia para excluir las filmaciones de la causa por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Su defensa sostiene que una pericia detectó inconsistencias que impiden garantizar la autenticidad y trazabilidad de los archivos.
Jesica Cirio volvió a quedar en el centro de la causa judicial que investiga a su exesposo, Martín Insaurralde, por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. La conductora pidió ante la Justicia que los videos en los que aparece rodeada de fajos de dólares no sean utilizados como prueba de cargo en el expediente.
El planteo fue presentado por sus abogados, Claudio Caffarello y Nicolás Urrutia, ante el juez federal Luis Armella, quien se encuentra interinamente a cargo del Juzgado Federal de Lomas de Zamora. La defensa fundamentó su pedido en las conclusiones de una pericia realizada sobre las filmaciones.
Según argumentaron los abogados, el estudio técnico no permitió establecer con certeza la trazabilidad de los archivos ni garantizar que los videos no hayan sido manipulados. Por ese motivo, solicitaron que el material quede fuera del conjunto de evidencias que puedan utilizarse en contra de Cirio o de Insaurralde.
Los videos fueron publicados por LA NACION el 20 de junio y muestran a Cirio dentro de un amplio vestidor, donde se observan distintos espacios con fajos de dólares. Las imágenes tuvieron una fuerte repercusión y pasaron a formar parte de las medidas de investigación de la Justicia.
Sin embargo, la defensa cuestionó ahora el valor probatorio de esas filmaciones a partir de los resultados de una pericia realizada por la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), un área técnica dependiente del Ministerio Público Fiscal.
Uno de los principales puntos señalados por los abogados está relacionado con los metadatos de los archivos. Según la presentación, las marcas temporales internas de captura de los siete videos analizados aparecieron completamente en cero.
Para la defensa, esto podría indicar que los archivos fueron reenviados a través de servicios de mensajería o sometidos a procesos de edición, transcodificación o transferencia mediante aplicaciones que pueden eliminar los datos originales.
Otro de los cuestionamientos está relacionado con el código hash, una especie de huella digital que permite comprobar si un archivo sufrió modificaciones. Según el planteo, ninguno de los videos llegó al organismo pericial acompañado de un código hash previo a su extracción.
Los abogados sostienen que esa huella fue calculada recién durante el procesamiento pericial, casi dos meses después de que el material hubiera ingresado al expediente. Para la defensa, esa circunstancia dificulta establecer una cadena de custodia que permita verificar el origen y la integridad de los archivos.
La defensa también señaló una diferencia entre el elemento que figuraba registrado en la documentación judicial y el dispositivo que efectivamente fue encontrado dentro del sobre de evidencia.
De acuerdo con la presentación, el registro interno hacía referencia a un pendrive, pero durante el análisis se encontró una tarjeta microSD Kingston de 32 GB dentro de un adaptador.
Los abogados consideran que esa diferencia también afecta la autenticidad y trazabilidad del material y sostienen que, al no contar con el sistema de archivos original, no sería posible establecer con precisión quién produjo las imágenes, cuándo fueron generadas ni en qué contexto.
Con estos argumentos, la defensa de Cirio pidió formalmente que los videos sean excluidos como prueba de cargo dentro de la investigación.
Ahora será el juez Armella quien deberá determinar si las filmaciones pueden ser incorporadas y valoradas dentro del expediente o si, por las dudas planteadas sobre su origen y conservación, corresponde apartarlas de la investigación.
La decisión podría resultar relevante para una causa que busca determinar el origen y evolución del patrimonio de Cirio e Insaurralde, además de establecer si existieron maniobras compatibles con los delitos que se investigan. Por el momento, el pedido de la defensa constituye una presentación judicial y no implica que la Justicia haya determinado que los videos sean falsos o hayan sido adulterados.