Internacional Redacción I24 07 de agosto de 2026

Con la presencia de Milei y bajo una alerta terrorista, Abelardo de la Espriella asume la presidencia de Colombia

Colombia inicia este viernes una nueva etapa política con la asunción de Abelardo de la Espriella como presidente de la República. El acto de toma de posesión contará con la presencia del presidente argentino, Javier Milei, entre otros mandatarios e invitados internacionales, y se desarrollará bajo un fuerte operativo de seguridad debido a una alerta por posibles amenazas terroristas.

La ceremonia se realizará en la ciudad de Cali, marcando un hecho inédito, ya que por primera vez una asunción presidencial no tendrá lugar en Bogotá. Para garantizar la seguridad del evento, las autoridades desplegarán unos 11.000 efectivos de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.

De la Espriella, abogado y figura mediática de 48 años, llega al poder tras imponerse por un estrecho margen en el balotaje del 21 de junio frente al candidato oficialista Iván Cepeda, poniendo fin a los cuatro años de gobierno del izquierdista Gustavo Petro. El presidente saliente no participará de la ceremonia al considerar que el proceso electoral fue fraudulento.

El nuevo mandatario asumirá en un contexto complejo, con importantes desafíos en materia de seguridad, economía y gobernabilidad. Uno de los principales problemas será el recrudecimiento de la violencia vinculada a las guerrillas y al crimen organizado. Durante la campaña, De la Espriella prometió una política de "mano dura" contra los grupos armados ilegales y aseguró que buscará implementar medidas similares a las aplicadas por el presidente salvadoreño Nayib Bukele.

En el plano político, el oficialismo deberá negociar con distintas fuerzas para avanzar con su agenda legislativa, ya que no contará con mayoría propia en el Congreso. Si bien logró conformar un bloque de apoyo con partidos de centroderecha y derecha, dependerá de acuerdos para aprobar sus principales reformas.

La situación económica también aparece entre las principales preocupaciones. El nuevo gobierno heredará un elevado déficit fiscal y una deuda pública creciente, por lo que anticipó un plan de reducción del gasto estatal. Además, deberá enfrentar una profunda crisis en el sistema de salud, con problemas financieros, escasez de medicamentos y demoras en la atención de pacientes.

Otro de los retos será la situación energética. Expertos advierten sobre el riesgo de una disminución en la generación eléctrica debido a la sequía provocada por el fenómeno de El Niño y a la caída en las reservas de petróleo y gas, lo que podría derivar en dificultades para el abastecimiento energético.