El Municipio de Río Gallegos se pronunció tras las declaraciones del gobernador
“Es muy preocupante ver al gobernador en este estado”
Tras los dichos del gobernador Claudio Vidal contra el intendente Pablo Grasso, el Municipio de Río Gallegos expresó su posición y advirtió que es urgente que quienes rodean al mandatario provincial lo ayuden a mantener la compostura en público y el respeto por la institucionalidad.
Este jueves, Claudio Vidal brindó una exaltada ronda de prensa a medios oficialistas, en la que profirió una serie de insultos, acusaciones e imputaciones de delitos contra el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso. Ante esas declaraciones, la secretaria de Gobierno, Sara Delgado, sostuvo que “es muy preocupante ver al gobernador en ese estado de descontrol y desconexión con la realidad”.
Para Delgado, “causa pena ver al gobernador completamente desencajado y nos alarma que esto se esté volviendo habitual. Entró en una espiral de violencia y no se advierte que quienes forman parte de su equipo hagan el más mínimo esfuerzo por cuidarlo. Estamos ante un gobernador que no gobierna y que defenestra a todo el mundo por redes sociales”.
Asimismo, aseguró que “en el Municipio tomamos las declaraciones de Vidal con mucha preocupación, pero también entendiendo que responden a la necesidad de seguir alimentando una pelea con un intendente, mientras Santa Cruz atraviesa una crisis feroz porque el gobernador no tiene la capacidad de llevar adelante una gestión mínimamente decente”.
La funcionaria agregó que “es una vergüenza que el gobernador tome como un hito de gestión que SPSE tenga luminarias. Tiene un discurso enajenado: habla de kirchnerismo cuando prácticamente todo su equipo proviene de ese espacio; habla de trabajo después de dejar a más de 13 mil familias en la calle; habla de justicia cuando fue él quien terminó esposado en una causa vinculada con la muerte de un obrero. Y lo más grave es que hable de honestidad cuando le mintió a toda la sociedad y no cumplió una sola promesa de campaña”.
En ese sentido, la secretaria de Gobierno aseguró que “el estado de excitación política que maneja el gobernador no es algo que deba preocuparle a Pablo Grasso, sino a quienes confiaron en él y fueron estafados. Por eso, incluso si mañana Grasso desapareciera del mapa político, Vidal no ganaría ni una cooperadora escolar. El problema no es nuestro intendente; el problema de Santa Cruz es el gobernador”.