Cambiaron las reglas para el practicaje de buques y crece la polémica en el sector
El Gobierno nacional modificó las condiciones para el servicio de practicaje y pilotaje de buques en los puertos argentinos mediante un nuevo decreto de desregulación. La medida busca flexibilizar los requisitos para habilitar a los prácticos y facilitar el ingreso de nuevos profesionales al sistema.
Sin embargo, la decisión generó un fuerte rechazo en parte del sector marítimo. Uno de los referentes de la actividad advirtió que los cambios podrían afectar la seguridad de la navegación y cuestionó el impacto económico de la medida al sostener que "el dinero que se pierde es incalculable".
Los críticos aseguran que el practicaje requiere un profundo conocimiento de cada puerto, río y canal de navegación, por lo que consideran que flexibilizar las exigencias podría incrementar los riesgos operativos. También señalaron que la falta de consenso con los actores del sector podría derivar en conflictos y demoras en la actividad portuaria.
Desde el Gobierno, en cambio, sostienen que la reforma apunta a modernizar el sistema, fomentar la competencia y reducir los costos logísticos para mejorar la competitividad del comercio exterior argentino. La medida forma parte del proceso de desregulación impulsado por la administración nacional en distintos sectores de la economía.