El Gobierno demora la reforma electoral y negocia con los gobernadores el futuro de las PASO
La Casa Rosada decidió postergar el avance de la reforma electoral mientras concentra sus esfuerzos en el paquete de reformas económicas que busca impulsar en el Congreso. Uno de los principales puntos de negociación con los gobernadores es el futuro de las PASO, cuya eliminación genera resistencia entre algunos de los aliados que el oficialismo necesita para conseguir los votos.
El proyecto electoral fue enviado al Congreso hace más de tres meses, pero todavía permanece lejos de llegar al recinto. En el Gobierno admiten que “todavía falta” para avanzar con la iniciativa y explican que, por el momento, la prioridad está puesta en otras medidas consideradas estratégicas para la gestión de Javier Milei. Entre ellas aparecen la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, los cambios a la ley de Inocencia Fiscal, el paquete sobre inviolabilidad de la propiedad privada y la modificación del régimen de Zona Fría.
La principal dificultad para destrabar la reforma electoral está en la falta de consenso sobre las elecciones primarias. Mientras el Gobierno impulsa su eliminación, distintos gobernadores aliados plantean reparos y buscan alternativas. Por eso, la Casa Rosada mantiene abiertas las conversaciones con mandatarios provinciales de distintos espacios políticos, con la expectativa de reunir los apoyos necesarios para avanzar con sus proyectos en el Parlamento.
En ese marco, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, tienen previsto viajar la próxima semana a Chaco para reunirse con el gobernador radical Leandro Zdero. Además, Santilli recibirá en Balcarce 50 a los gobernadores peronistas Raúl Jalil, de Catamarca, y Elías Suárez, de Santiago del Estero.
Mientras negocia con las provincias, el oficialismo analiza distintas alternativas para modificar el esquema de las PASO. Entre las posibilidades aparecen la implementación de listas colectoras, la suspensión de las primarias —como ocurrió en 2025— o la posibilidad de convertirlas en opcionales. La definición tendrá impacto directo en el armado electoral de 2027 y en las eventuales alianzas entre las distintas fuerzas políticas.