Política Redacción I24 22 de julio de 2026

El Gobierno sigue con cautela la investigación de EE.UU. sobre la AFA y evita un conflicto con Claudio Tapia

El Gobierno nacional sigue de cerca la investigación que lleva adelante la Justicia de Estados Unidos sobre la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y decidió mantener una postura cautelosa mientras espera nuevas definiciones del expediente. En la Casa Rosada, por ahora, descartan abrir un conflicto directo con la conducción de Claudio “Chiqui” Tapia y optan por observar el avance de la causa.

La investigación estadounidense analiza movimientos financieros vinculados a la operatoria internacional de la AFA y la empresa TourProdEnter, relacionada con el empresario Javier Faroni. El expediente pone la lupa sobre contratos comerciales, derechos de televisión, patrocinadores, amistosos y fondos vinculados a la Selección Argentina. Hasta el momento, no existen imputaciones formales contra Tapia, Pablo Toviggino ni otros dirigentes mencionados.

La AFA negó públicamente versiones sobre supuestos operativos del FBI, secuestro de dispositivos o citaciones personales a sus principales autoridades. Desde la entidad aseguraron que el documento judicial conocido no implica una acusación contra sus dirigentes ni establece medidas directas sobre ellos.

En paralelo, el Gobierno mantiene vigente la denuncia presentada por ARCA contra la AFA por presuntas irregularidades tributarias, aunque en el Ejecutivo aseguran que no planean avanzar con nuevas medidas en el corto plazo. La estrategia actual apunta a separar la investigación judicial de la disputa política con la conducción del fútbol argentino.

Dentro del oficialismo existen distintas miradas sobre el impacto del caso. Algunos sectores consideran que la investigación podría debilitar a Tapia y abrir espacio para impulsar reformas en el fútbol, mientras que otros creen que una confrontación directa podría generar un costo político, especialmente por el fuerte respaldo social que tiene la Selección Argentina.

Por ahora, la Casa Rosada busca evitar una nueva disputa institucional y mantener bajo seguimiento la situación. La postura oficial es esperar el avance de la Justicia estadounidense y sostener una relación sin mayores sobresaltos con la AFA, al menos hasta contar con mayores certezas sobre el alcance de la investigación.