Ciencia y tecnología I24 19 de julio de 2026

Advierten sobre un tipo de cáncer de la sangre muy difícil de detectar: sus síntomas suelen confundirse con otras enfermedades

El mieloma múltiple es un tipo de cáncer que se origina en las células plasmáticas, un tipo de glóbulo blanco encargado de producir anticuerpos. La enfermedad se desarrolla en la médula ósea y puede afectar distintos órganos, especialmente los huesos, los riñones y el sistema inmunológico.

Uno de los principales desafíos es que sus síntomas suelen aparecer de forma gradual y confundirse con problemas frecuentes, como el envejecimiento, dolores musculares o afecciones de la columna. Entre las señales más comunes se encuentran el dolor persistente en la espalda, las costillas o las caderas, cansancio extremo, debilidad, anemia, infecciones recurrentes, pérdida de peso sin causa aparente y fracturas óseas tras golpes leves.

Los especialistas explican que el mieloma múltiple también puede provocar niveles elevados de calcio en la sangre, insuficiencia renal y una disminución de las defensas, lo que aumenta el riesgo de infecciones. Debido a que muchas personas consultan por síntomas inespecíficos, el diagnóstico suele demorarse varios meses.

Para detectarlo se realizan análisis de sangre y orina, estudios por imágenes y, en la mayoría de los casos, una biopsia de médula ósea. Aunque actualmente no tiene cura definitiva, los avances en los tratamientos han permitido mejorar significativamente la calidad y la expectativa de vida de los pacientes.

Los médicos remarcan la importancia de consultar ante dolores óseos persistentes, fatiga intensa o infecciones repetidas, ya que un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento de manera oportuna y reducir el riesgo de complicaciones.