El campo, la industria y la CGT reclamaron un plan vial de largo plazo para impulsar la producción
Representantes del sector agropecuario, la industria, el sistema financiero, la construcción y el sindicalismo coincidieron en la necesidad de avanzar con un plan nacional de infraestructura de largo plazo que permita mejorar la red vial y potenciar el desarrollo productivo del país. El planteo se realizó durante la quinta reunión anual del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), en el marco de la 138ª Exposición Rural de Palermo.
Los participantes advirtieron que, tras los avances en la estabilización macroeconómica, el deterioro de rutas y caminos se convirtió en uno de los principales obstáculos para el crecimiento económico. En ese sentido, reclamaron una mayor inversión pública y privada para garantizar una infraestructura acorde a las necesidades del país.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, sostuvo que el incremento de la producción requiere una red de infraestructura eficiente, mientras que desde la Cámara Argentina de la Construcción remarcaron que el mantenimiento y la ampliación de la infraestructura demandan inversiones millonarias que deberán ser afrontadas mediante una planificación sostenida en el tiempo.
Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) también señalaron que la competitividad de sectores como la industria, la minería, la energía y el agro depende de contar con rutas, caminos y obras estratégicas que acompañen el desarrollo productivo. En tanto, la Confederación General del Trabajo (CGT) respaldó la necesidad de una política de infraestructura que favorezca la conectividad y el crecimiento con equilibrio entre el Estado, las empresas y los trabajadores.
Por su parte, el Gobierno nacional informó que avanza en un proyecto para poner en valor 10.000 kilómetros de rutas nacionales, consideradas fundamentales para el transporte de cargas y la conexión con los países vecinos. Durante el encuentro, los distintos sectores coincidieron en que la infraestructura debe convertirse en una política de Estado para sostener el crecimiento económico y mejorar la competitividad de Argentina.