Policiales I24 11 de julio de 2026

Así opera la ruta del contrabando de oro entre Argentina y Dubái: las investigaciones que revelan el millonario negocio

Dos investigaciones que tramitan en la Justicia en lo Penal Económico dejaron al descubierto una presunta red de contrabando de oro que parte desde Argentina con destino a Dubái, uno de los principales centros mundiales del comercio de metales preciosos. Las causas muestran distintas modalidades utilizadas para sacar el oro del país y el presunto circuito que permite comercializarlo en los Emiratos Árabes Unidos.

Uno de los casos más recientes terminó con la condena de una mujer cordobesa de 57 años y su hija de 29, quienes fueron detenidas en abril de 2025 en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza cuando intentaban abordar un vuelo hacia Dubái, con escala en Etiopía. Durante los controles de seguridad, los agentes descubrieron que ambas llevaban alrededor de un kilo y medio de oro oculto en gruesas cadenas y pulseras pintadas para simular que eran de plata. La Justicia consideró que se trató de un intento de contrabando y ambas fueron condenadas mediante un acuerdo judicial.

Las acusadas sostuvieron que las piezas formaban parte de una dote recibida durante una boda islámica celebrada en Dubái y aseguraron que habían sido pintadas únicamente por razones de seguridad. Sin embargo, esa explicación fue rechazada por la Justicia, que concluyó que existían elementos suficientes para acreditar la maniobra ilegal.

Otra causa apunta contra un empresario porteño, señalado como presunto líder de una organización dedicada al contrabando de exportación de oro y al ingreso ilegal de divisas al país. Según la investigación, la banda habría realizado múltiples operaciones utilizando rutas terrestres desde la Triple Frontera y vuelos internacionales hacia Dubái, donde el metal era comercializado mediante documentación que aparentaba darle un origen legal.

Los investigadores también detectaron envíos de grandes cantidades de oro, algunos superiores a los ocho y diez kilos, que tenían como destino empresas radicadas en el distrito comercial DMCC de Dubái, uno de los mayores mercados internacionales para la compraventa de oro y joyas. Parte de esas operaciones logró sortear controles mediante documentación comercial presentada como respaldo de exportaciones legales.

De acuerdo con los expedientes judiciales, el principal objetivo de estas maniobras sería aprovechar el valor internacional del oro para transportar grandes sumas de dinero de forma más sencilla y, en algunos casos, abastecer directamente al importante mercado joyero de los Emiratos Árabes Unidos. La Justicia continúa investigando el alcance de estas organizaciones y el posible movimiento de millones de dólares a través de este circuito clandestino.