La industria advierte por los cortes de gas en plena ola polar y teme un impacto en la producción
El recrudecimiento de las bajas temperaturas volvió a poner bajo presión al sistema energético argentino y encendió las alarmas en el sector industrial. Según referentes de la actividad, al menos 120 fábricas ya se ven afectadas por restricciones en el suministro de gas, una situación que atribuyen al aumento del consumo residencial, la demora en el ingreso de Gas Natural Licuado (GNL) importado y las limitaciones en la infraestructura de transporte.
Las interrupciones alcanzan tanto a industrias con contratos interrumpibles como a empresas con contratos firmes, que debieron reducir al mínimo su consumo para garantizar el abastecimiento de hogares, escuelas y hospitales. Desde el sector advirtieron que la falta de previsibilidad dificulta la planificación de la producción y remarcaron que el fuerte incremento del precio del GNL —que pasó de unos US$11 a cerca de US$26 por millón de BTU respecto del invierno pasado— agrava aún más la situación. Además, estiman que las restricciones podrían extenderse entre 60 y 90 días durante el invierno.
El impacto se concentra especialmente en el noroeste argentino, donde las limitaciones ya afectan actividades clave como la zafra azucarera y la cosecha de cítricos. Entidades industriales de Tucumán y Salta cuestionaron las demoras en obras de infraestructura para transportar gas desde Vaca Muerta y alertaron que la reducción del suministro compromete la actividad productiva y el empleo en la región.