Internacional Redacción I24 21 de junio de 2026

Trump amenaza con imponer peajes en el estrecho de Ormuz si fracasan las negociaciones con Irán

La tensión en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtiera que podría imponer peajes al tránsito de embarcaciones por el estratégico Estrecho de Ormuz si las negociaciones de paz con Irán no logran un acuerdo definitivo una vez concluido el actual alto el fuego de 60 días.

La declaración se produjo pocas horas después de que autoridades iraníes anunciaran el cierre de esa vía marítima en respuesta a recientes ataques israelíes en territorio libanés. El estrecho de Ormuz es considerado un punto clave para el comercio energético global, ya que por sus aguas circula una importante porción del petróleo transportado por vía marítima en el mundo.

A través de su red social Truth Social, Trump señaló que durante el período de tregua no se aplicarán cargos a la navegación comercial, aunque dejó abierta la posibilidad de implementar tarifas una vez vencido ese plazo si las conversaciones diplomáticas no prosperan. Según explicó, esos recursos estarían destinados a cubrir los costos de seguridad que, a su juicio, asume Washington en la región.

En paralelo, este domingo comenzará en Suiza una nueva ronda de negociaciones técnicas impulsadas por Pakistán para consolidar el cese de hostilidades y avanzar hacia un acuerdo más amplio. La delegación estadounidense estará encabezada por el vicepresidente JD Vance, junto a Jared Kushner y el enviado especial Steve Witkoff, mientras que Irán participará con el canciller Abbas Araghchi y representantes de áreas económicas y energéticas.

Desde Teherán remarcaron que cualquier avance dependerá del cumplimiento de los compromisos asumidos previamente por Estados Unidos, especialmente en materia de desbloqueo de activos financieros y normalización de las exportaciones petroleras. Mientras tanto, autoridades estadounidenses aseguraron que el tráfico marítimo en el estrecho continúa desarrollándose con normalidad, pese a la creciente incertidumbre que rodea a una de las rutas comerciales más sensibles del planeta.