Política Redacción I24 20 de junio de 2026

Milei encabezó el acto del día de la Bandera en Rosario y no saludó a Villarruel

El Presidente de la Nación encabezó el acto por el 206° aniversario de la muerte del General Belgrano, en el Monumento a la Bandera enclavado a orillas del río Paraná en la ciudad de Rosario.

Acompañado por su hermana Karina, el presidente provisional del Senado Bartolomé Abdala, el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem y todo el Gabinete, Javier Milei evitó saludar a la vicepresidenta que fue ubicada junto a la presidenta de la Cámara de Diputados provincial.

ras los reclamos institucionales de Javkin y de un Pullaro que pidió explícitamente "que los recursos del interior productivo vuelvan en infraestructura", Milei tomó el micrófono bajo una lluvia de cánticos militantes a favor y en contra.

En un discurso breve y marcadamente institucional, el Jefe de Estado optó por evitar el barro de la confrontación directa y la improvisación. Leyendo sus apuntes, el mandatario centró su exposición en una fuerte relectura histórica y económica de la figura de Manuel Belgrano, a quien definió bajo su propia matriz ideológica.

El mandatario argumentó que el creador de la bandera fue un pionero en la crítica al mercantilismo de la época, un acérrimo defensor de la competencia, el mérito, la propiedad privada y la producción, trazando un paralelismo directo con autores de la escuela fisiócrata y el propio Adam Smith.

Haciendo un recorrido cronológico de los hechos de 1812 en Rosario, Milei citó un pasaje atribuido a las cartas del prócer: “Las banderas de nuestros enemigos son las que hasta ahora hemos usado. Parece que aún no hemos roto las cadenas de la esclavitud”. En ese preciso momento, el Presidente interrumpió su lectura para pedir calma al público que coreaba consignas políticas y encauzar el acto hacia el rigor del protocolo.

Hacia el final de su alocución, Milei recordó el juramento de las tropas independentistas de "vencer a los enemigos interiores y exteriores". Aseguró que "la bandera no fue solamente una insignia militar, fue la expresión de una idea de país" y que mientras existan ciudadanos dispuestos a defender el trabajo y la libertad, "el sueño de Manuel Belgrano seguirá vivo".