Caos en Nueva York: incidentes, destrozos y detenidos empañaron los festejos por el histórico título de los Knicks
Lo que debía ser una noche inolvidable para los fanáticos de los New York Knicks terminó con escenas de violencia y descontrol en distintos puntos de la ciudad. Tras la consagración del equipo en las Finales de la NBA, miles de personas salieron a las calles para celebrar un campeonato que el conjunto neoyorquino esperaba desde hacía más de cinco décadas. Sin embargo, con el correr de las horas, los festejos derivaron en disturbios, enfrentamientos con la policía, destrozos en la vía pública e incendios.
El momento de mayor tensión se vivió en la Sexta Avenida, donde un grupo de hinchas rodeó un micro escolar estacionado. Entre gritos y empujones, le arrancaron el capó por completo y comenzaron a hamacarlo peligrosamente ante la mirada de miles de personas.
La furia de los manifestantes también apuntó directo contra los móviles de la policía de Nueva York. Varios patrulleros terminaron con los parabrisas totalmente astillados, las puertas abolladas y los techos hundidos luego de que la gente se subiera a saltar sobre ellos.
Ante el descontrol, las columnas de infantería y la división de caballería de la policía tuvieron que intervenir de urgencia para dispersar a la multitud. La respuesta de los grupos más violentos fue inmediata, arrojando piedras, botellas de vidrio y heladeras portátiles contra los oficiales.
Las autoridades confirmaron múltiples detenciones y reportaron daños materiales en vehículos, comercios y mobiliario urbano. Las imágenes del caos recorrieron rápidamente las redes sociales y los medios de todo el mundo, opacando una jornada que debía quedar en la historia grande del deporte de Nueva York.