Estados Unidos bombardeó radares iraníes en el estrecho de Ormuz y aumenta la tensión en Medio Oriente
La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este viernes luego de que el Ejército estadounidense informara la interceptación de cuatro drones iraníes que se dirigían hacia el estratégico estrecho de Ormuz. Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las aeronaves representaban una amenaza para la navegación comercial en una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
Tras neutralizar los drones, las fuerzas norteamericanas lanzaron ataques contra sistemas de radar de vigilancia costera ubicados en Goruk y en la isla iraní de Qeshm. Washington aseguró que la operación tuvo como objetivo evitar nuevas acciones que pudieran comprometer la seguridad de los buques comerciales que transitan por la zona.
El incidente se produjo en medio de una serie de enfrentamientos registrados en las últimas semanas, pese al cese del fuego acordado entre ambas partes en abril. Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la estrategia de su administración y afirmó que trabaja “con mucha rapidez” para alcanzar una solución al conflicto, aunque reconoció que Irán mantiene parte de su capacidad militar operativa.
En paralelo, continúan las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán para alcanzar un eventual acuerdo de paz. Sin embargo, persisten diferencias sobre las condiciones del entendimiento. Irán sostiene que las conversaciones permanecen estancadas, mientras que la Casa Blanca asegura que existen avances y no descarta la posibilidad de anunciar un acuerdo durante los próximos días. La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional debido a la importancia geopolítica y económica del estrecho de Ormuz para el comercio energético global.