Polémica por el sponsor de la Selección: la AFA eligió una yerba brasileña y crecen las críticas
La decisión de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) de incorporar como sponsor oficial a una marca de yerba mate brasileña desató una fuerte polémica en el sector productivo argentino y abrió un debate que combina economía, identidad cultural y negocios.
El acuerdo fue anunciado a fines de marzo, cuando la entidad presentó a Baldo —una firma originaria del sur de Brasil— como patrocinador de la Selección nacional en la antesala del Mundial 2026. El convenio le permite a la empresa asociar su imagen a los campeones del mundo y promocionarse como la yerba elegida por figuras como Lionel Messi, Rodrigo De Paul y Emiliano Martínez.
La medida generó un inmediato rechazo en provincias como Misiones y Corrientes, donde se concentra la producción yerbatera. Productores locales consideran que la elección de una marca extranjera representa un golpe a la industria nacional y un retroceso en los esfuerzos por posicionar la yerba argentina en el mercado global.
El malestar escaló al plano político. El diputado misionero Juan José Szychowski solicitó la intervención del Gobierno nacional para revisar el acuerdo, al argumentar que la promoción institucional de un producto extranjero contradice el espíritu de la Ley 26.871, que declara al mate como “infusión nacional” y fomenta su difusión en eventos oficiales.
Desde el sector yerbatero también remarcan que el mate es un símbolo de la identidad argentina, estrechamente vinculado a la cultura y al consumo cotidiano. En ese sentido, advierten que la decisión de la AFA no es solo comercial, sino que impacta en una economía regional clave y en un producto que forma parte del patrimonio cultural del país.
Por su parte, desde la AFA justifican la alianza en criterios de mercado y posicionamiento internacional. El acuerdo se enmarca en una estrategia de sponsoreo global de cara a las próximas competencias, y se apoya en el hecho de que varios jugadores ya consumían esa marca de manera habitual en concentraciones previas.
La controversia reavivó una discusión más amplia sobre los límites entre negocio e identidad nacional, en un contexto donde las economías regionales enfrentan dificultades y caída del consumo interno. Mientras tanto, el debate continúa abierto y suma nuevas voces a medida que crece la visibilidad del acuerdo.