Se conmemoran 19 años del asesinato de Carlos Fuentealba
A 19 años del crimen de Carlos Fuentealba, el docente asesinado en la represión de Arroyito, hoy quienes compartieron su vida insisten en recordarlo en su dimensión más humana: un militante comprometido, un compañero cálido, sensible y profundamente solidario.
La docencia no era para Fuentealba solo un trabajo. Era parte de una forma de estar en el mundo. Así lo describió Analía Galván, compañera en el CPEM 40 y en el 60, donde compartieron aulas y militancia sindical. “Carlos era un compañero de pocas palabras, pero muy precisas. Siempre muy buen compañero”, dijo.
En las escuelas, su figura combinaba firmeza política con cercanía cotidiana. “Era un militante socialista, muy combativo, pero también antiburocrático. Discutíamos mucho en las escuelas, porque entendíamos que salir a la huelga era una situación importante para los trabajadores”, recordó.
Esa cercanía también se expresaba en los vínculos dentro de la escuela. “No hacía distinción entre auxiliares y profesores. Lo veías en la cocina charlando con todos. Era muy querido. Las compañeras le hacían bromas, le decían ‘morocho muy guapo’ y él se ponía colorado”, contó entre sonrisas.
En el aula, dijeron, era “un tipazo”. “Los chicos lo adoraban. Era solidario, siempre pensaba en ellos”, agregó.
A 19 años de aquel día, la figura de Fuentealba sigue presente en las escuelas, en las marchas, en la memoria colectiva. Pero también en una historia de lucha que, como señaló la actual secretaria general de ATEN, Fany Mansilla, atravesó distintas etapas.
“Desde el primer momento en que asesinaron a Carlos llevamos adelante una campaña en distintos terrenos: judicial, político, y también ampliando el reclamo a otras organizaciones”, explicó. Esa pelea tuvo hitos clave: primero la condena al autor material, Darío Poblete, y años más tarde el avance de la causa conocida como Fuentealba II.
Sin embargo, advirtió que la lucha no terminó. “Estamos en otra etapa, que es la disputa por la memoria. Creemos que es fundamental, sobre todo porque hay nuevas generaciones que ni siquiera eran docentes cuando pasó”, dijo.