Ciencia y tecnología I24 29 de marzo de 2026

Detectan indicios de una posible segunda Esfinge bajo la meseta de Guiza

Un grupo de investigadores internacionales encendió el debate en el ámbito de la arqueología tras anunciar la detección de posibles estructuras ocultas bajo la meseta de Guiza, en Egipto. Según explicaron, los datos obtenidos sugieren la existencia de una segunda Esfinge enterrada, lo que podría modificar la comprensión histórica del complejo monumental.

El hallazgo surge a partir del uso de tecnología de radar satelital, que permitió identificar anomalías en el subsuelo. Estas señales muestran formaciones que no coinciden con la estructura natural del terreno, sino que presentan características compatibles con construcciones artificiales, como cavidades, pozos y pasajes internos. 

De acuerdo con los especialistas, estas formaciones guardan similitudes con las detectadas previamente en estudios realizados bajo la Esfinge ya conocida, lo que refuerza la hipótesis de una estructura gemela aún oculta. Incluso, algunos investigadores aseguran haber encontrado patrones geométricos que indicarían una disposición simétrica entre ambas figuras. 

El equipo que impulsa esta teoría sostiene que el posible monumento estaría cubierto por un montículo de arena endurecida, lo que habría permitido su conservación durante miles de años. Además, mencionan la presencia de una gran “megaestructura” subterránea en la zona, cuya magnitud todavía no ha sido completamente determinada. 

Para respaldar su hipótesis, los científicos también reinterpretaron antiguos registros egipcios, como la llamada “Estela del Sueño”, ubicada entre las patas de la Gran Esfinge. Según su lectura, algunas inscripciones podrían representar dos esfinges en lugar de una, lo que abriría la posibilidad de que estos monumentos hayan sido concebidos como un conjunto. 

Sin embargo, la teoría no cuenta con consenso dentro de la comunidad académica. Varios expertos advierten que, sin excavaciones directas que confirmen los datos, las conclusiones siguen siendo preliminares. Hasta el momento, no existen pruebas físicas que certifiquen la presencia de una segunda Esfinge bajo la arena. 

De comprobarse, el hallazgo podría tener un impacto significativo en la egiptología, ya que obligaría a revisar las interpretaciones sobre la organización y el simbolismo del complejo de Guiza, uno de los sitios arqueológicos más estudiados del mundo.