Madres de la Plaza de Mayo: resistencia pacífica contra la dictadura militar y la represión en Argentina.
Madres de Plaza de Mayo nació en abril de 1977. La desaparición de sus hijas e hijos en manos de la dictadura cívico Militar, las llevó a salir a la calle en una búsqueda desesperada por encontrarlos.
Comenzaron a reconocerse en las salas de espera de comisarías, edificios gubernamentales, tribunales, iglesias y todo lugar a donde su búsqueda las llevara. Frente a las negativas oficiales, decidieron juntarse en la Plaza de Mayo para compartir información y diseñar estrategias colectivas de acción y denuncia.
En un principio eran sólo catorce mujeres. Rápidamente se multiplicaron y fueron cientos de madres.
La propuesta de la movilización del primer colectivo de las Madres de la Plaza de Mayo surgió de la iniciativa de la señora Azucena Villaflor, quien después de que su hijo, Néstor de Vicenti, y su compañera, Raquel Mangini, fueran secuestrados el 30 de noviembre de 1976, comenzó una búsqueda incansable. En dicho proceso se encontró con otras mujeres quienes también buscaban a sus hijos, desaparecidos en circunstancias similares. Ante las pocas respuestas de las autoridades, la señora Azucena propuso integrar un colectivo, organizarse y presentarse en la plaza de mayo el 30 de abril para exigirle al gobierno la pronta localización de las personas desaparecidas. Catorce madres iniciaron lo que posteriormente congregó a más de cuatrocientas mujeres. El proceso no fue pacifico, pues el gobierno declaró un Estado de sitio con el fin de justificar la represión contra las congregantes. Adelantadas a dichas acciones, las Madres caminaban alrededor de la plaza de Mayo para evitar la concentración de personas en un solo punto y así evadir esta ley.
Desde ese día hasta la actualidad nunca dejaron de luchar por Memoria, Verdad y Justicia, siendo un pilar clave para la construcción de la democracia.