Ciencia y tecnología I24 17 de marzo de 2026

Hallazgo científico en Argentina: encontraron un pequeño dinosaurio del tamaño de un gallo

Se trata de un pequeño dinosaurio carnívoro que no superaba los 70 centímetros de largo y pesaba apenas dos kilos que acaba de reescribir parte de la historia evolutiva de uno de los grupos más enigmáticos del Mesozoico. El hallazgo y estudio de un nuevo esqueleto de Alnashetri cerropoliciensis, publicado en la revista Nature, redefine el origen, la expansión y la evolución corporal de los alvarezsauroideos, un linaje extraño de los terópodos.

El trabajo fue encabezado por el paleontólogo Peter J. Makovicky, de la Universidad de Minnesota, en colaboración con expertos argentinos del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología, de la Universidad Nacional de Río Negro; el Instituto Multidisciplinario de Investigaciones Biológicas de San Luis; y la Fundación Azara–Universidad Maimónides, entre otras instituciones internacionales.

Los alvarezsauroideos -llamados así en homenaje al historiador neuquino Gregorio Álvarez, ya que la primera especie del grupo fue hallada en Neuquén en la década de 1990- siempre desconcertaron a los científicos.

El nuevo ejemplar de Alnashetri muestra que la historia fue más compleja. El esqueleto, uno de los más completos recuperados para el grupo en Sudamérica, fue hallado en 2014 en el Área Paleontológica La Buitrera, cerca de Cerro Policía, en el noroeste de Río Negro.

Este sitio forma parte de la Formación Candeleros, un antiguo desierto fosilizado de unos 95 millones de años de antigüedad, conocido como Kokorkom, donde las dunas petrificadas preservaron con detalle restos de pequeños vertebrados.

El nuevo espécimen conserva casi todo el esqueleto -solo faltan partes del cráneo, de la cola y del lado derecho- y permitió por primera vez examinar con precisión la dentición y la anatomía craneana de un alvarezsaurio sudamericano temprano.

Alnashetri era pequeño y esbelto. Su nombre, que en tehuelche significa “patas flacas”, alude justamente a esa morfología ligera. Tenía un brazo relativamente largo para los estándares del grupo temprano, con un primer dedo engrosado y una garra con quilla, lo que indica cambios significativos en la musculatura de la mano respecto de otros terópodos.

Más de una década después de su hallazgo en el campo, el pequeño Alnashetri aporta información anatómica inédita y obliga a replantear cuándo surgieron los alvarezsauroideos y cómo se dispersaron por un planeta en transformación. Un dinosaurio del tamaño de un gallo que, millones de años después, vuelve para sacudir certezas científicas.