Tras el caso Prestianni-Vinícius, la FIFA impulsa sanciones más duras contra gestos encubridores en el campo de juego
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pidió aplicar el “castigo máximo” a los futbolistas que se tapen la boca al hablar durante los partidos si esa acción está vinculada a expresiones discriminatorias. Sus declaraciones se dieron tras la polémica surgida en un encuentro de la Champions League entre el argentino Gianluca Prestianni, del Benfica, y el brasileño Vinícius Júnior, del Real Madrid, luego de una denuncia por presuntos insultos racistas.
En una entrevista con Sky Sports, Infantino sostuvo que si un jugador se cubre la boca para decir algo con consecuencias racistas “debe ser expulsado”, y consideró que ese gesto genera sospechas. “Si no tienes nada que ocultar, no te tapas la boca”, afirmó, al remarcar que el fútbol debe ser “serio” en la lucha contra el racismo. Sus palabras se alinean con la postura de reforzar sanciones disciplinarias ante conductas discriminatorias dentro del campo de juego.
En paralelo, la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de las reglas del juego, anunció que analizará posibles medidas para sancionar a los jugadores que se cubran la boca durante enfrentamientos verbales. El episodio ocurrió en el duelo de ida en Lisboa, cuando Vinícius acusó a Prestianni de haberle dicho “mono”. El argentino negó la acusación, pero recibió una suspensión provisional de la UEFA mientras avanza la investigación. El caso reavivó el debate sobre los mecanismos de control y castigo frente a actos de racismo en el fútbol internacional.