Actualidad I24 01 de febrero de 2026

La Iglesia criticó la baja de la edad de imputabilidad y pidió un "abordaje integral"

La Conferencia Episcopal Argentina emitió un comunicado en el cual relativiza la importancia de reducir la edad de imputabilidad en los menores y reclamó un debate más prófundo.

La Conferencia Episcopal Argentina manifestó este sábado su rechazo al proyecto sobre la baja de la edad de imputabilidad penal y pidió un tratamiento más amplio en torno a la ley penal juvenil, a días de que el Congreso trate este tema en sesiones extraordinarias del Congreso.

En un comunicado firmado por los integrantes de la Comisión Ejecutiva, el documento se tituló: “Más oportunidades que penas”.

“¿Dónde van a recluir a los menores si se concreta la baja de la edad de imputabilidad?. ¿Qué alternativas reales existen para educarlos y reinsertarlos socialmente?. “Sabemos cómo es la realidad de los establecimientos penitenciarios. ¿En serio creemos que esa es la solución?”, se preguntaron.

A su vez, la Conferencia Episcopal sostuvo la convicción de que es “imprescindible un régimen penal juvenil y adolescente que tenga una mirada humana, integral y abierta a la esperanza”.

“Deseamos compartir algunas reflexiones ante propuestas que presentan la baja de la edad de imputabilidad como única respuesta del Estado frente a situaciones dolorosas que conmueven a la sociedad", dice el escrito.

El texto, firmado por los arzobispos de Mendoza, Córdoba, Jujuy y San Isidro, advierte que “centrar el debate casi exclusivamente en la pena suele dejar en segundo plano aquello realmente necesario: lo que previene, educa y acompaña”.

“Una discusión centrada únicamente en la edad de los menores involucrados corre el riesgo de simplificar una realidad mucho más compleja que interpela a la familia, a la escuela, a la comunidad y al Estado”, indicaron.

“A la luz de su legado y de los 150 años de presencia salesiana en la Argentina, desde la Iglesia insistimos en una propuesta positiva: educar, acompañar y prevenir”, inculcaron desde la Iglesia, que abogó a “fortalecer políticas educativas y comunitarias que construyan futuro, más que debates que profundizan divisiones".

“Reafirmamos que la verdadera prevención nace del cuidado compartido: de familias acompañadas, de comunidades comprometidas, de un Estado presente y de una sociedad que no se resigna a perder a sus niños y jóvenes”, concluyeron.