El Gobierno acelera negociaciones para retomar la reforma laboral en el Senado
Durante el receso, el oficialismo negocia apoyos para tratar la reforma laboral y cambios a la Ley de Glaciares en el segundo llamado a sesiones extraordinarias.
Mientras la agenda política sigue concentrada en la situación de Venezuela y el Congreso transita el receso de verano, el oficialismo mantiene activa la rosca parlamentaria. Legisladores de La Libertad Avanza vienen sosteniendo reuniones con cámaras empresarias y sectores productivos, con la mira puesta en el segundo llamado a sesiones extraordinarias, previsto para comienzos de febrero.
Tal como anticipó la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, la reanudación formal de la actividad legislativa está prevista para la semana del lunes 2 de febrero. El principal objetivo del Gobierno es avanzar con la Ley de Modernización Laboral, una iniciativa que ya cuenta con dictamen de comisión pero cuyo tratamiento fue postergado para sumar consensos con sectores dialoguistas. En ese marco, el oficialismo apunta a llevar el proyecto al recinto el miércoles 11 de febrero.
En paralelo, la bancada libertaria confía en poder destrabar también la modificación de la Ley de Glaciares. Al igual que la reforma laboral, la iniciativa tiene dictamen, aunque su aprobación dependerá de ajustes reclamados por senadores de provincias con peso territorial, considerados clave tanto para alcanzar el quórum como para asegurar una eventual media sanción.
Con la incorporación del rionegrino Enzo Fullone, La Libertad Avanza completó su nómina en la Cámara alta. Si se contabiliza el interbloque junto al cordobés Luis Juez, el oficialismo parte de un piso de 21 voluntades, aún lejos del quórum. Sin embargo, en el oficialismo descuentan el acompañamiento de sectores del radicalismo, los senadores del PRO y un grupo de legisladores provinciales que ya mostraron sintonía en votaciones clave.
Del otro lado, la última sesión del 26 de diciembre dejó en evidencia un bloque opositor duro integrado por los 21 senadores del justicialismo, conducidos por José Mayans, junto a representantes del Frente Cívico de Santiago del Estero. Aun así, en La Libertad Avanza mantienen expectativas de sumar apoyos en Convicción Federal, un espacio peronista que acompañó al Gobierno en la votación del Presupuesto 2026. En ese escenario, el Senado también se encamina a la sesión preparatoria del 24 de febrero, en la que se definirán las autoridades para el período legislativo 2026.
El dictamen de la Ley de Modernización Laboral, aprobado el 18 de diciembre, le otorgó al oficialismo un margen de dos meses para negociar apoyos antes de girar el texto a Diputados. El despacho final amplió su alcance: pasó de los 196 artículos originales enviados por el Ejecutivo a un total de 213.
La iniciativa introduce cambios en un amplio abanico de normas laborales, entre ellas la Ley de Contrato de Trabajo, la Ley de Empleo, la Ley de Jornada Laboral, el régimen de la Justicia Nacional del Trabajo, el régimen de Pymes y el estatuto del personal de casas particulares, además de incorporar modificaciones al trabajo a domicilio y al régimen laboral general.
También se proponen reformas en el trabajo agrario, en los servicios de transporte y reparto mediante plataformas digitales, en los convenios colectivos, en la legislación sindical, en la negociación colectiva y en el sistema de riesgos del trabajo.
Por último, el proyecto incluye un extenso capítulo de derogaciones que alcanza a distintos estatutos especiales —como el del periodista profesional, el viajante de comercio, el régimen de teletrabajo y el estatuto del peluquero—, además de la eliminación de fondos y beneficios específicos, en una de las reformas laborales más amplias de las últimas décadas.