Qué es el proyecto de “Inocencia fiscal” que presentó el Gobierno
El Gobierno Nacional avanza en su agenda de reformas económicas con una segunda etapa del “Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos”, presentado a fines de mayo. Se trata del proyecto de Ley de Principio de Inocencia Fiscal, una iniciativa presentada este jueves en Casa Rosada por el titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Juan Pazo, y el presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, José Luis Espert.
El proyecto de Ley de Principio de Inocencia Fiscal es una propuesta legislativa que busca instaurar un cambio en la filosofía y la práctica del régimen tributario argentino. Su núcleo reside en abandonar lo que el Gobierno describe como un “régimen persecutorio” aplicado por el fisco, donde se partía de una presunción de culpabilidad del contribuyente.
El propósito fundamental es fomentar la formalización de los ahorros que una gran cantidad de argentinos mantiene fuera del sistema financiero y productivo, comúnmente denominados “dólares en el colchón”.
Según explicó el titular de ARCA, Juan Pazo, la nueva ley se erige sobre la idea de que “todos somos inocentes, salvo que ARCA demuestre lo contrario”. Este cambio conceptual implica una inversión de la carga de la prueba y una redefinición de la relación entre la agencia recaudadora y los ciudadanos.
El proyecto de Ley de Principio de Inocencia Fiscal implicará los siguientes cambios:
Modificación de umbrales para la persecución por evasión: se elevarán “significativamente” los montos a partir de los cuales el Estado puede iniciar investigaciones por evasión fiscal. Pazo señaló que actualmente se puede investigar a un ciudadano por diferencias de apenas un millón y medio de pesos, lo que calificó de “ridículo”. Con la nueva ley, se espera que de las aproximadamente 7.000 causas penales tributarias abiertas, solo unas 200 continúen en curso.
Reducción del plazo de prescripción: el plazo para que ARCA (ex AFIP) determine deudas tributarias se reducirá de cinco a tres años, siempre que los contribuyentes (empresas o individuos) hayan presentado sus declaraciones juradas en tiempo y forma.
Resolución de problemas pagando: la filosofía es que “los problemas impositivos se resuelven pagando”, ofreciendo instancias para que los contribuyentes normalicen su situación fiscal sin enfrentar consecuencias penales.
Normalización patrimonial basada en facturación: los ciudadanos que adhieran a este nuevo régimen podrán regularizar su situación patrimonial pagando el Impuesto a las Ganancias solo sobre su facturación, sin importar las variaciones que haya experimentado su patrimonio. “Si una persona compra cinco departamentos, ARCA solo le cobrará Ganancias por lo que haya facturado, menos los consumos deducibles”, ejemplificó Pazo.
Incentivo para monotributistas: se busca que este régimen sea una “excelente oportunidad” para que los monotributistas se sumen, lo que además les facilitaría el acceso al crédito.
Protección a futuro: Una de las promesas clave es que “ningún gobierno del futuro podrá perseguirlos por su situación patrimonial pasada” a quienes adhieran a este sistema.